La hierba es esencial para la producción de energía limpia. Si pudiera soportar mejor el invierno del norte de Estados Unidos, el pasto podría ser una fuente de energía limpia aún mejor. Para tal fin, la Universidad Estatal de Michigan (MSU, por sus siglas en inglés) utilizará 1 millón de dólares de un programa conjunto del Departamento de Energía de EE.UU. (DOE, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés) con el objetivo de desarrollar pasto más resistente.

Y es que la hierba tiene un alto potencial como fuente de biocombustible, pudiéndose utilizar en la generación de energía. Es por ello que Robin Buell, biólogo de plantas de la MSU, está trabajando para identificar los factores genéticos que regulan la resistencia al frío del pasto. Mediante el estudio de la composición genética de la hierba, Buell espera identificar formas alternativas del mismo gen que es responsable de la resistencia al frío, que podría ser aplicado en programas de cultivo de hierba que pueda prosperar en climas del norte.

Uno de los métodos propuestos para aumentar la biomasa de la hierba es cultivar variedades de tierras bajas en las latitudes septentrionales, donde florecen más tarde en la temporada. Sin embargo, la hierba de tierras bajas no se adapta a las condiciones más frías de un clima del norte y solo un pequeño porcentaje de las plantas sobrevive.

“Este proyecto explorará la base genética para la tolerancia al frío que permitirá la crianza de hierba mejorada, que puede producir mayor biomasa en los climas del norte”, afirma Buell, que es también científico del centro de investigación AgBioResearch de la MSU. “Es parte de una colaboración con los científicos del Servicio de Investigación Agrícola del USDA para explorar la diversidad en el pasto natal como una forma de mejorar su rendimiento y calidad como materia prima para biocombustibles.”

Fuente: http://www.fierceenergy.com/story/gene-research-better-biofuels/2014-08-01

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